Opuestos que se atraen

María Bernad y Roberto Ruiz

Ella, María Bernad. Él, Roberto Ruiz. Ella, blogger de éxito, futura diseñadora de moda, estilista y apasionada del arte, la música y la literatura. Él, modelo internacional, periodista, enamorado de la fotografía y fan incondicional del séptimo arte. Ella, vintage, My Chemical Romance y Jacquemus. Él, James Dean, True Detective y total black. Ella, María, la novia de mi amigo. Él, mi amigo.

Qué fácil y qué difícil es preparar una entrevista para alguien a quien tú ya conoces. Puede parecer una tontería, pero entrevistar a un amigo no es tan sencillo como podría parecer en un primer momento. Hay que trazar una línea entre lo personal y lo profesional, aunque vayas a traspasar un poco dicha línea y quieres, más que nunca, que el resultado sea de sobresaliente, tanto por ti como por ellos. En fin, a lo que vamos: Madrid, once de la mañana de un jueves, Hotel Santo Mauro -una maravilla, por cierto-, un día soleado pero frío. Sólo han pasado un par de minutos de la hora acordada cuando, impaciente, cojo el teléfono para llamar a Roberto. “¿Cómo vais?”, pregunto, “entrando por la puerta”. Si tan solo les hubiese dado cinco minutos de cortesía… pero esa soy yo, y donde hay confianza, ya se sabe. Tras un saludo cariñoso, empezamos con las fotos. Los distintos salones del hotel son a cual mejor y tienen enamorada a María, que confiesa que el estilo Barroco con el que está decorado es muy de su estilo. Primero el salón chino y después seguimos el tour. Cómodos y cercanos durante las fotos, se nota la complicidad entre ambos y la práctica ante la cámara; ensayadas en casa, o no, están, literalmente, de foto. La parte gráfica de esta entrevista termina en el jardín y despido con mucha gratitud al fotógrafo, Pablo Gandía. Ahora sí, ha llegado la hora de la verdad; les toca pasar por mi cuestionario. Te encontrarás alguna sorpresa que otra. Prometido.

¿Quién es María Bernad? ¿Cómo te definirías?

M: Soy una chica de 22 años, que estudia diseño de moda en Madrid y que mientras estudiaba empezó a trabajar en las redes. Soy ecléctica en cuanto a mi estilo, me pongo lo que quiero cuando quiero y personalmente diría que siempre he sido un poco tímida, algo que creo que la gente no sabe, pero que se nota mucho porque casi nunca saco mi cara directamente en las fotos, aunque poco a poco me vaya acostumbrando. También soy muy familiar; tengo siempre muy en cuenta a mi familia y a mis perros.

Y Roberto, ¿quién es?

R: Voy a empezar como María, con los datos biográficos. Soy un chico de 25 años, que intenta dedicarse a las cosas que le interesan a través de la moda. Trabajar como modelo me ha permitido hacer lo que realmente me gusta: contar historias, ya sea con fotografías, vídeos y fashion films. También estudié periodismo porque tiene que ver con contar historias; me encanta el lenguaje y lo que se puede llegar a generar con el.  Además, a través de la moda me estoy acercando a la interpretación y eso me realiza. Dicen que soy muy amigo de mis amigos y en cuanto a mis hobbies, soy muy casero, me gusta invertir mi tiempo en leer, ver películas, series, me gusta mucho comer bien; María cocina de puta madre.

¿Qué añadiríais a la definición del otro?

R: Yo además diría que es muy inquieta; y eso hace que tanto ella como la persona que esté a su lado esté continuamente aprendiendo. Es curiosa e inconformista. Es muy exigente con ella misma. Yo pensaba que yo era exigente, pero resulta que no; María lo es aún más. Se levanta antes que yo y se va a dormir más tarde. Es muy trabajadora y muy profesional.

M: Diría que es también muy perfeccionista, aunque en otro sentido. Dedica mucho tiempo a todo, lo que considero que es muy admirable porque hasta que no está todo perfecto, puede dedicarle horas y sabes que el resultado va a ser muy bueno. Y si yo soy inquieta, yo diría que él aporta tranquilidad. Es decir, lo hace todo bien y pausadamente. Es muy tranquilo.

¿Por qué moda? ¿Cuándo supisteis cada uno que vuestro futuro estaría ligado a este mundillo?

M: Yo he tenido la suerte de crecer en una familia donde se ha valorado siempre la moda. Mi abuela cosía, le hacía la ropa a mi madre y cuando yo nací me hicieron todos los vestidos. No es que se comprasen las prendas, es que se hacían, lo que para mí es más dedicación y más aprecio por la moda. Yo aprendí a coser incluso antes de entrar a la carrera. Además, la moda expresa tu personalidad y yo, al ser tímida, he encontrado una forma de expresar mi personalidad, lo que me define, lo que me hace diferente. Fue algo que fui sabiendo a medida que iba creciendo y el diseño de moda fusiona todo lo que me gusta: manualidades, arte y moda.

R: La verdad, siempre he sido presumido, siempre me ha interesado la fotografía y siempre me ha gustado el estilo. Se puede triunfar o fracasar muchas veces por la imagen que transmites. Pero no fue hasta que un día, después de un partido con el Elche – el fútbol, otra de sus grandes pasiones -, fui a comerme un bocata al centro comercial con mi madre, que vi que la moda podría ser parte de mi futuro. En el centro comercia estaban organizando un casting para una pequeña pasarela y los chicos que se encargaban de organizarlo me vieron y me invitaron a participar. Me animé, subí, hice el casting y la agencia que había detrás de ese pequeño desfile se interesó por mí. Cuando me enteré de que se podía viajar, de que iba a poder estar cerca de la producción de las fotografías y que se podía compaginar con mis estudios y el resto de cosas que hacía, me decidí a probar.

María, en tus fotos podemos ver, y tú misma has dicho, que te encanta la moda vintage, ¿de dónde viene tal pasión o incluso obsesión?

M: Sé que soy muy pesada, pero todo viene por parte de mi abuela. Ella siempre ha sido muy coqueta, le han encantado siempre las piezas especiales y durante toda su vida se ha ido haciendo como un pequeño armario; algo que también ha ido haciendo mi madre. No sé, el vintage me resulta muy interesante; saber que han tenido historia, que se han llevado en ciertos momentos y que yo lo llevo ahora, creo que es un valor añadido en comparación a algo nuevo que acaba de nacer. Además, me resulta especial que sean piezas que yo solo tenga, que no las tenga nadie más. Las veo como obras de arte que puede admirar en tu armario.

¿Cómo ha evolucionado tu estilo?

M: Pues a los 13-14 años mi forma de vestir estaba influenciada por la música que escuchaba. Siempre he escuchado la misma música: indie-rock, alternative, rock e incluso algo de metal, y todo me viene por mi padre; en mi casa escuchaba los vinilos con él y todos esos grupos iban de negro y yo lo asumí mucho. Mi grupo favorito de siempre ha sido My Chemical Romance y llevaba las camisetas de los grupos, pantalones negros y unas Vans. Pero hacía lo que sigo haciendo ahora: expresar mi personalidad, expresar lo que escuchaba con mi ropa. Tras esta etapa más rockera, me empecé a interesar por otras prendas, por otro tipo de moda. Me gustaban las cosas diferentes, iba cambiando, probando, y así ha ido evolucionando mi estilo, con mi madurez.

Coco Chanel venía a decir que antes de salir de casa debías mirarte en un espejo y quitarte un accesorio, no parece que, María, sigas el consejo ¿qué opinas al respecto?

M: A ver, para mí los accesorios es lo más importante de un conjunto. Es decir, tu puedes ir súper básica, con una camisa blanca y unos vaqueros, pero ponerte de repente un pañuelo y unos aros e ir vestida. Puedes incluso no poner atención a las prendas y ponerla en los accesorios; pienso que es más importante incluso. Así que con eso Coco y yo…. y eso que nos parecemos en muchas cosas, pero en eso no sabría que decirte.

Y tu Roberto, ¿cómo definirías tu estilo?

R: Yo creo que soy muy sobrio, muy básico, uso mucho los básicos.

M: Usas mucho los básicos pero les das una vuelta, intentas siempre darles tu personalidad.

R: Uso mucho traje. Me gusta mucho la ropa clásica de Praibeit, inspirada en la elegancia de El Talento de Mr. Ripley, una película ambientada en un verano italiano. Aunque alguna vez también me atrevo más con algún complemento, con alguna cazadora o abrigos más atrevidos. Las prendas icónicas también me conquistan: la bomber de Ryan Gosling en Drive, por ejemplo. Un look negro combinando una prenda muy icónica, me gusta. El total black también me gusta mucho, como podrás ver hoy. Me gusta intentar ser versátil. Me gusta poder un día ir de macarra y otro día más elegante. He de decir que también me influye mucho la última película que he visto en cómo me visto. me gusta mucho la ropa clásica

Aunque llevas mucho tiempo ligado al mundo de la moda, ¿dirías que ahora respiras más moda que nunca? ¿Te han salido más trabajos en el sector desde que empezasteis a hacer pública vuestra relación?

R: Sí, respiro más moda que nuca, pero de forma diferente. Es decir, antes de meter la cabeza en este mundo hacía más trabajos como mero modelo; y ahora se me ha abierto una puerta a generar otro tipo de contenido, en el que yo siempre he estado fijándome, aprendiendo, para cuando saliesen las oportunidades. Lo que ha cambiado desde que estoy con María es que ahora estoy detrás de la cámara, soy fotógrafo, grabamos vídeo…. y eso está muy bien porque yo tenía unas nociones de planos, de fotografía, de lo que yo había trabajado delante de la cámara, que sigo haciéndolo pero ahora también trabajo desde detrás.

Modelo, escritor, actor… y ahora fotógrafo. Haces muchas de las fotografías que aparecen en las redes sociales de María ¿Qué es para ti la fotografía? Con todas estas aficiones, ¿qué te ves haciendo en el futuro?

R: Cuándo es después de comer, a las tres de la tarde, es obligación. Es broma, la fotografía es para mí placer y, ahora, a la vez, trabajo. El proceso de planear un editorial es, por ejemplo, algo que disfruto muchísimo y la ejecución también. La complicidad que tengo con María a la hora de fotografiarla hace que el trabajo se vea siempre favorecido. El resultado siempre es mejor cuando trabajamos juntos. En cuanto al futuro, nunca he sido bueno en elegir, en centrarme en una de ellas. Soy consciente de que estaría muy bien poder profundizar en una sola cosa, pero me gustan todas. Sí es cierto, lo digo con la boca pequeña, por respeto a la profesión, pero cada vez me realizo más cuando estoy haciendo cosas relacionadas con el cine en cuanto a interpretación tanto cuando estoy delante de la cámara como cuando estoy detrás. Me gusta mucho la imagen en movimiento, eso me seduce. Me encantaría formar parte de alguna manera de una producción como True Detective. Mi ídolo es Nic Pizzolatto, el creador de la serie.

La misma pregunta también para ti, María: blogger, estudiante de moda, apasionada del arte y la literatura ¿cómo ves tu futuro?

M: Mi objetivo principal es terminar la carrera. Quiero poder decir que tengo el título oficial de Diseñadora de Moda y, quizá  después haga un master en Coolhunting. Pero para el futuro me gustaría sacar una marca propia o trabajar para aquella que admiro. Sí que es verdad que me pasa un poco como a Roberto y creo que nunca me podré dedicar a una única cosa, te lo digo ya. De hecho, te lo confirmo; al tener una mente tan inquieta es como que todo aquello que no he hecho nunca me atrae muchísimo. Me encanta la dirección de arte. A quien más admiro es al director creativo de una firma y, ahora mismo, tengo pequeños proyectos como, por ejemplo una pequeña tienda en Instagram (@lesfleurs_vintage) donde hago editoriales con prendas vintage que están a la venta que me gustaría que fuese creciendo en el futuro.

¿Cuál es vuestra intención con cada disparo? Veo mucho looks hÍpercuidados con fondos bastante “working class”. ¿Por qué esa elección de contrastes?

M: Yo siempre he intentado encontrar los contrastes en todo. Por ejemplo, si llevo un traje, me gusta llevarlo en un sitio que lo haga destacar, por ejemplo, en el campo. También, este contraste es en parte por Roberto; he aprendido a apreciar la estética americana gracias a él.

R: Es que los contrastes son geniales, es decir, para mí sería muy aburridas las vidas que solo se mueven en localizaciones de lujo y perfectas. De ello habla Sorrentino en Youth -precisamente la primera película que vieron juntos-, de la decadencia del lujo. Para mi, estos contrastes hacen que valores más cada localización; si solo nos moviésemos en localizaciones perfectas, terminaríamos por no prestarles atención. Además, nosotros somos de pueblo y los bares de nuestros pueblos son muy distintos a, por ejemplo, este hotel -el Santo Mauro- y también nos gusta retratar esa parte de nuestras vidas.

María, tener un blog exige una constante actualización; sin embargo, a pesar de las muchas instantáneas que podemos ver en tus redes, no me da la sensación de conocer a la verdadera María Bernad más que en unas pocas, ¿Es pura estética lo que buscas? ¿Ofreces un producto y no una persona?

M: No, no quiero vender mi vida. Muchas veces podrás fijarte en que me corto la cabeza en las fotos. Instagram y la web es una expresión artística de mí y parte de él, y no quiero que la atención se centre en mí, nunca me ha gustado. Ser el centro de atención me resulta incómodo;  prefiero ser un referente de inspiración en cuanto a moda, looks, que la gente abra mi Instagram para buscar inspiración a la hora de vestirse, que no ser una cara bonita que sale en una foto. No quiero que la gente sepa todo de mí, tampoco creo que les interese. Cuando decido sacar a mi familia, más bien a mi hermano, que tiene Sindrome de Down, es una forma de reivindicación. Desde pequeña he vivido los típicos comentarios sobre los Sindrome de Down que me hace querer reivindicar que mi hermano es perfectamente normal igual que todos y que es monísimo y quiero enseñarlo. Además, he colaborado con alguna ONG y qué menos que utilizar mi canal para hacerlo. Keep calm is just an extra chromosome.

¿Qué crees que la gente ve en ti?

M: Yo creo que es el hecho de encontrar algo diferente en medio de mucha gente parecida. La verdad es que muestro mi personalidad tal cual; no me verás a mi, pero si mi personalidad. Considero que mis redes son con un tablero de inspiración de Tumblr y entonces puedes meterte y encontrar esa inspiración. Muestro una visión diferente, la mía, y puede ser que la gente descubra cosas nuevas a través de ella. Es mi mente reflejada en una red. Yo diría que en mí encuentran una piedra roja en mitad de piedras blancas. 

Roberto, ¿te ha pasado alguna vez de ir con María y ser “María y acompañante”?

M: Ahora que lo dices, creo que nunca ha pasado.

R: Y si pasa, yo encantado. Yo la admiro, admiro su trabajo, me parece que tiene un estilo brutal, trata la moda de forma seria; le preguntabas antes por qué no enseñaba su vida, y es que tiene la humildad necesaria como para decir que su trabajo es más interesante que su vida personal. Y como admiro su trabajo, para mí, ojalá todo el mundo esté loco por ella.

Vamos a por los detalles: ¿Dónde, cuándo y cómo os conocisteis?

R: Nos conocimos el 12 de febrero del 2016 en un bar de Malasaña en el que recitaban poesía; y esa misma noche hizo que pasásemos todo el fin de semana juntos hasta que María se tuvo que ir a Valencia.

M: Ese fin de semana pasó a la historia; nadie supo de mí en todo el fin de semana, incluso se me olvidó que tenía que subir algo a Instagram.

Sed sinceros, ¿qué es lo que más os atrajo el uno del otro? No vale echarse cosas en cara más tarde. ¿Sabíais quién era el otro cuándo os conocisteis?

M: A mi lo que más me gusta es que yo me pensaba que era una persona mucho más seria, porque es cierto que, siendo tan alto y con las facciones tan marcadas, impone un poco. Sin embargo luego, cuando le conoces, es la persona más cariñosa del mundo. Me gusta que me cuide, poder contar siempre con él, me siento protegida. Y si, lo tenía fichado. Era amigo de un amigo mío, el que nos presentó, y yo le había visto por las redes unas cuantas veces porque un amigo mío, que es fotógrafo, le hizo fotos. Nunca habíamos hablado ni por redes cuando nos conocimos, pero fue un flechazo.

R: Yo me hice de rogar un poco; desde que María me fichó, tardamos en quedar porque yo estaba a mis cosas, pero cuando la conocí en persona fue como… Y sí, yo también sabía quién era cuando finalmente nos vimos. ¿Lo que más me gusta de ella? Que sea tan inquieta y a la vez tímida en algunos casos y luego hay veces que se sincera y descubres cosas nuevas todos los días. Además, me parece muy educada, muy elegante, algo que me seduce, tiene mucha clase y lo noto cuando la llevo a un sitio y la presento a mi gente.

¿Y lo que menos os gusta?

M: No sabe cocinar, puedo morirme de hambre.

R: Que es tan perfeccionista que le cuesta hasta elegir restaurante.

¿Qué es lo mejor de estar saliendo con alguien a quien le gusta la moda tanto como a ti?

R: Es una de las cosas que me gustan mucho de ella; cuando quedamos para cenar y la ves tan guapa, tan adecuada al sitio al que vas, con lo complementos, con tanto estilo… que dices: guau, qué pasada de velada voy a pasar con esta pedazo de mujer.

M: A mi me encanta ir de compras con él porque le gusta ir de compras. Hay veces que yo no quiero entrar a una tienda y me lo dice él. También que nos sentemos en mi casa con el portátil a ver desfiles.

Se estrenó el pasado mes 'Rara Avis', el nuevo fashion film de Eugenio Loarce en el que ambos participáis. Roberto ¿qué nos tienes que contar? ¿Qué os convenció de este proyecto para conseguir involucraros a los dos?

R: Ha sido muy especial para mí porque yo con Eugenio Loarce había trabajado por primera vez hace muchos años en Valencia Fashion Week , desde esa primera vez, me encantó su forma de ser, su equipo… Me encanta su ropa, sus estampados, su corte, todo. Así que, cuando surgió que me llamó y me dijo: “Rober, me encajas mucho para un personaje para un fashion film”, tuve que decir que sí. Además, el formato fashion film me encanta porque une mis dos pasiones, cine y moda, y tiene que ver con la fotografía, los planos, la estética, es el formato, para mí, completo y, encima, es práctico porque la gente demanda vídeo pero les cuesta sentarse dos horas a ver una película. Y no sé, todo lo que me resulte nuevo me lo tomo como un reto y lo disfruto para aprender. En este caso, era un personaje al que aún no me había enfrentado porque, normalmente, había hecho de tipo duro, misterioso, muy masculino y aquí tenía una distinción; pero todos me ayudaron muchísimo y yo estoy muy contento con el resultado. 

M: Yo admiro mucho a Eugenio, sobre todo por la admiración que tiene él por Roberto y el background que tiene sobre moda; sabe muchísimo sobre todos los diseñadores, de todas las colecciones, es una persona muy culta en cuanto a todo el sector y, cuando Roberto me comentó que Loarce quería que yo también apareciese, que le encantaba mi estilo, no tuve problema ninguno en decir que sí.

¿Os presentan muchos proyectos para que hagáis como pareja?

M: Muchas veces o el me incluye o yo le incluyo porque, como trabajamos tan bien juntos, sabemos que podemos confiar el uno en el otro. También es cierto que la gente a veces ve el tándem y desde el principio nos dicen que nos quieren a los dos.

R: De hecho, otro fashion film que se va a estrenar dentro de poco, y que hemos hecho para Nouman, tiene dos personajes con una historia bastante abstracta detrás de amor intangible entre un chico y una chica y somos nosotros dos los protagonistas.

¿Dónde os veis dentro de 10 años?

M: Mi futuro ideal es una vida más relajada que esta; el mundo de la moda va muy rápido, va cambiando constantemente. Dentro de 10 años me veo más estabilizada, o bien diseñando en un despacho, o incluso en alguna ciudad diseñando o de creativa de algo, es muy relativo.

R: No lo sé, sí que soy muy futurista y pienso un montón a largo plazo, pero tan a largo plazo…es que no tengo ni idea.

M: Bueno, en algún momento habrá que casarse.

R: Sí, sí.

¿Quién diseñará tu vestido María?

M: No llevaré vestido. Quiero que se a medida, porque soy muy pequeña y no me está ninguno. Y mi perfecto look de boda, de hecho, posiblemente sea exactamente igual que el de Bianca Jagger en su boda.

Roberto, ¿qué te vas a poner?

R: En estas ocasiones, menos es más. Sobrio. De color negro. Me gusta mucho cuando DiCaprio sale en el Gran Gatsby, pero me veo de negro.

¿Qué le diríais a vuestros “yo” del pasado, a quienes empezaban en el sector intentando cumplir su sueño?

M: Sigue creyendo en lo que haces. Mantén tu personalidad siempre.

R: No te tomes las cosas tan en serio. Si, como yo, eres muy exigente, te puedes llegar a tomar las cosas demasiado en serio, que viene muy bien por un lado, pero al final si eres honesto y trabajas mucho, las cosas llegan, y se disfrutan más si no te lo tomas tan en serio, y menos en un mundo tan abstracto.

- PAULA ZUBIETA

Fotografía: PABLO GANDÍA