Recuerdos de Cuba

Centrada en la figura femenina, la obra de la fotógrafa Marlene Marino no muestra a mujeres expuestas (a pesar de su desnudez) ni frágiles (a pesar de su naturalidad). De padre colombiano y madre cubana, Marino refleja en sus imágenes esa fascinación tan hispana por las mujeres capaces de transformar lo cotidiano en misterioso y el gesto más insignificante en sensual.

La fotógrafa utiliza principalmente cámaras analógicas y películas de 33 milímetros en blanco y negro, lo que confiere a sus retratos una atmósfera de atemporalidad y una textura que parece cubrir con un velo de intimidad (y haluros de plata) a las modelos. En sus trabajamos no vemos el resultado de una escena calculada, sino la invitación, con una mirada limpia y nostálgica, al mundo personal de sus modelos: cuerpos, dormitorios, salones y calles que se relacionan para acercarnos a sus realidades.

Francia, Inglaterra, Israel, Japón, Perú y Rusia son solo algunos de los países en los que la fotógrafa estadounidense ha trabajado. Con todo, en la obra de Marlene Marino, esta isla caribeña adquiere una importancia especial, materializada en Cuba 2009, una serie de imágenes con las que ahonda en sus raíces y nos traslada a una tierra materialmente en decadencia, pero de una vitalidad desbordante. Una Cuba que, incluso privada de sus colores y atardeceres dorados, refleja luz y autenticidad.

- ÁLVARO R. DE LA RUBIA

Fotografía: MARLENE MARINO