Scott Stevenson 1988 – 2017

Scott Stevenson 1988 – 2017

Scott Stevenson era amigo mío. Trabajamos juntos, de manera cercana, intensamente y con humor, siempre tenía una gran sonrisa y encontraba la manera de hacernos reir. Su fallecimiento tocó mi corazón profundamente, así que quise tomar esta oportunidad de hablar sobre lo mucho que él era para la comunidad de la moda en Nueva York. Heartleigh Little platicó con Scott antes de su partida y me complace compartir esto con ustedes. 

-Michaela Dosamantes

Conocí  a Scott durante un shoot con Carine Roitfeld. Estaba organizando un grupo de bolsas de basura que serían cosidas para convertirse en piezas que fueron puestas alrededor del cuerpo de los modelos. Ya había escuchado sobre “Scott El Sastre” en la oficina – un nombre que sugería una posición privilegiada. Tenía una risa infecciosa y una manera de actuar con los pies en la tierra. Nos entendimos rapidamente. Durante tres años y los cientos de llamados a primera hora del día, conocí más sobre Scott a lo largo de cortas conversaciones mientras trabajabamos. Estaba lleno de optimismo.

En Noviembre, platiqué con el originario de Wisconsin de 28 años tras el lanzamiento de su propia firma. Su primera y última colección son 16 piezas en donde el estilo americano se fusiona con la costura parisina a través de faldas adornadas con encaje, vestidos y tops creados a base de sedas francesas. Sus diseños nacen de memorias olvidadas, una chaqueta con estampados de princesas de Disney y una camiseta de Budweiser con apenas un poco de encaje.

Lo que comenzó como una rápida explicación de la colección, se convirtió en 3 horas analizando nuestro raison d’etre en esta industria. Scott y su trabajo eran uno mismo; irreverente y fabulosamente chic.

Heartleigh: ¿Esta fue tu primera colección?

Scott: Sí, pero fue la primera en donde tuve una mayor posibilidad de hacer lo que realmente quería. Tiene una visión mucho más madura. Para mí, es algo catártico. Es un proceso de darme cuenta de lo que quiero y como lo traduzco a lo que otras personas quieren. Es razionalizar esas ideas.

HL:  ¿Cuál fue tu idea detrás de la colección?

SS: Comenzó con Carine (Roitfeld) diciendome “necesitas hacer algo”. Y eso fue sumamente motivador. Uno de los problemas con los que me encuentro ahora es que no esperaba que a alguien realmente le gustara la colección. No era que pensara que a nadie le gustaría, pero nunca imaginé recibir pedidos de completos extraños. En realidad, la idea detrás de la coleción era “Haré las cosas que me gustan”. Justo ahora hay demasiada moda porque la gente está tratando de hacer algo nuevo e impulsando estas ideas de lo que la gente en moda quiere o lo que una selecta clientela necesita, pero eso no me emociona. La gente cree que al ser comercial tus piezas no son originales. Pero simplemente no opino lo mismo. Quise hacerlo algo autobiográfico. Empezó conmigo, con las cosas que amo y que siempre he amado.

HL: Tiene una sensación muy Wisconsin. De alguien que conoce el lugar, algo muy familiar.

SS: Creo es divertida. Es irreverente. Tiene un estilo vintage a la Americana. Al final del día, eres un producto del lugar de donde vienes. Todo está hecho a base de otras cosas. Es como un disfraz. La gente no se da cuenta que el vestido Harley Davidson está hecho de una camiseta vieja que amaba. Y el encaje sobre la camiseta Budweiser es el mismo que utilicé para hacer el velo de novia de una amiga.

HL: Pareciera ser que tus mejores ideas nacen del tiempo que pasas solo.

SS: Ese so yo. No soy un cangrejo ermitaño. Pero toma mucho tiempo cuando haces las cosas tú solo. Al final del día, si tratara de encontrar un balance entre lo que hago y mi vida social, no sé si mi trabajo sería exitoso. No estoy en contra de ello, creo que muchos diseñadores trabajan del mismo modo. Existe esta percepción de que el mundo de la moda se trata de salir e ir de fiesta todo el tiempo, pero en realidad mucha gente no lo hace. Diseñar esta colección es como ponerme al día conmigo mismo. Mi meta para este año es acercarme más a mi mismo – es totalmente absurdo. No es imposible, pero un poco difícil.

HL: Es una meta elevada

SS: Tienes que tener grandes expectativas

HL: ¿Alguien te ha dado consultoría sobre la colección?

SS: Es una interesante mezcla por ahora. Mis amigos vienen y les muestro todo. Es bueno saber la reacción de las personas. Es importante hablar con las mujeres sobre lo que quieren. La ropa de hombre no me emociona realmente. Me encanta hacer cosas para mí, pero eso es porque me conozco a mi mismo.

HL: Creo que eso es algo que sucede con muchas colecciones que son diseñadas por hombres. No entienden la manera en la que una mujer se siente en su ropa.

SS: La idea de hacer ropa que no se ve bien, no va conmigo. Es algo muy post-moderno. Aún no estoy ahí.

HL: Muchas cosas están ocurriendo al mismo tiempo. La nueva idea del see now – buy now…

SS: Una de las cosas que  me impresiona de la moda es que a veces  la gente cree que las cosas solamente pueden hacerse de una sola forma. No es verdad y es una manera muy cerrada de pensar. Especialmente para una industria que está basada en el cambio. Hay maneras de hacer todo, ¿y cuál es tu manera de hacerlo? Por ahora, para mi y un grupo de amigos se trata de coser las piezas por nosotros mismos. Empezando desde ahí, es darnos cuenta de lo que necesitamos y seguir hacia adelante.

HL: ¿Cómo pagas las cuentas?

SS: Todo es súper real. Me encuentro con esto todos los días. El balance es una palabra sin balance. Ahora hago dinero entre trabajos de sastrería, hacienda piezas a la medida para algunos clientes, diseñando vestidos de novias y haciendo alteraciones. En realidad se convierte en algo informativo. Es una educación que termina por consumirte. Al final del día, todo lo que hago es estar sentado frente a la máquina de coser. Todo viene de los mismos talentos y habilidades.

HL ¿Puedes verte trabajando con más celebridades en el futuro?

SS: De hecho acabo de terminar unas piezas hechas a la medida para Lady Gaga. También tomó algunas cosas prestadas de la colección.

HL: ¿Cómo ocurrió esto?

SS: De hecho, es muy divertido. Su estilista (es) Brandon Maxwell y su asistente me siguió en Instagram y yo lo seguí de vuelta sin saber quien era. Me preguntó si estaba interesado en hacer algo a la medida. Y yo dije “Si, Duh!” Es muy cool. Porque una de las cosas más difíciles como diseñador es convencer a la gente que tienes un punto de vista. Es por eso que trabajar en la creación de un lookbook le ha dado una idea a la gente de lo que puedo hacer. Es una forma de ver lo que me interesa.

HL: ¿Qué es lo siguiente?

SS: Creo que tengo que seguir desarrollando todo. Todo es real, pero algunas partes son falsas. Quizá eso se escucha mal. Pero por ahora, todo gira alrededor de mí. Yo corriendo al set. Yo regresando al estudio para arreglar la falda de alguien y trabajar en proyectos. Trato de encontrar un balance en todo eso. Solo quiero seguir haciendo colecciones y también disfruto hacer piezas a la medida. Así que seguir construyendo todo eso e involucrar a más gente sería genial. No porque no quiera hacer el trabajo, sino porque puede ser una locura hacerlo todo tú mismo.

HL: ¿Crees que tu rol como diseñador ahora requiere saber hacer más cosas?

SS: Honestamente eso espero. Al menos que tengas el dinero, la mayoría de la gente que trabaja en esto tiene que empezar a hacer cosas de la nada. Compartir tu punto de vista y hacerlas interesantes con una agenda apretada y un presupuesto aún más apretado. También espero que venga una nueva generación de diseñadores que se preocupen por hacer buena ropa. Quizá y eso es solo algo que sucede en Nueva York, pero me encuentro con mucha gente que solamente hacen bocetos y cuando el momento de realmente construir la pieza llega, quieren que alguien más lo haga. Eso nunca ha sido así para mí. Parte de la manera en la que presento ideas y aprendo cosas nuevas es a través del proceso.

HL: ¿Cómo construyes una prenda?

SS: Cuando se trata de hacer una colección, simplemente lo hago. El lunes, trabajé en mi próxima colección entera. Pero no está por ningún lado en mi cabeza. Creo que así debería de ser, sin ninguna regla cuando finalmente esté lista. Me gusta trabajar conforme las cosas ocurren en la vida real. Me gusta hacer bocetos si quiero recordar alguna idea. Simplemente no estoy obesionado con ese proceso. Pero si alguna persona te pregunta que es lo que estás haciendo, tienes que mostrarle algo.

HL: ¿Trabajas con referencias?

SS: Esa es una de las razones por las cuales no pongo tanta atención a la moda. No es que no me importe, pero el otro día me leyeron mi carta astral. Y una de mis combinaciones de signos es algo realmente importante para mi. ¿Has escuchado hablar sobre la idea del síndrome del impostor? Es una especie de enfermedad mental en donde jamás reconoces tus propias ideas porque crees que alguien más te las dio. Mi carta sugiere una emoción así para mi. Cuando veo las cosas terminadas aveces digo “ Fuck. Esto ya ha sido hecho anteriormente”.

HL: ¿Has intentado la meditación?

SS: Eso es un poco difícil para mi. Si hago un poco de yoga, definitivamente puedo hacer 5 minutos de meditación. Voy al gimnasio por la mañana así que eso es mi meditación. Trato de encontrar formas de ayudar a mi mente a descansar. Suena tonto, pero acabo de empezar a leer. ¡Eso suena tan estúpido!

HL: ¿Qué estás leyendo ahora?

SS: Es un libro llamado The Wayfinders. Trata sobre como las civilizaciones antiguas son realmente importantes para las culturas de nuestro mundo. Y como lo que nosotros creemos que sabemos no se compara en lo absoluto con lo que otras personas sabían hace un mileno. Me hace sentir un poco triste.

HL: Es extraño, ¿cierto? Encontrar tu lugar en este mundo moderno

SS: Puede que esto suene un poco dramático, pero mucho de mi trabajo se basa en esto. A veces me encuentro con el hecho de que no siempre me relaciono con el mundo en el que vivimos. Me hace sentir triste – yo no hago ropa triste. No soy el tipo de persona que recibe energía para después mandarla de regreso.

HL: Es nostálgico. Justamente así me sentí cuando ví el lookbook por primera vez. Recordé a mi abuelo y tuve un sentimiento de estar de vuelta en algún lugar, en un recuerdo.

SS: Eso era exactamente lo que quería hacer. Esos recuerdos son algo con lo que la gente se identifica, pero sobre todo, es la energía con la que se relacionan. Porque, al final no estoy hacienda ropa que todo mundo desea, pero pueda que sea capaz de crear cosas que influyan en otras personas a un nivel más subconsciente. Creo que eso es más interesante a veces, en vez de ser tan evidente.

HL: ¿Tu próxima colección será algo completamente diferente a esta?

SS: De hecho, no. No quiero hacer eso. Ahora ya tengo 10 colecciones planeadas en mi mente. Por ahora solo me concentro en como contaré la historia. Esta próxima colección es la misma chica, pero con un rumbo distinto. Me gusta la idea de trabajar en un lookbook que abarque tres temporadas y que aún así logren trabajar las unas con las otras. La gente habla sobre formas de vestir de acuerdo a lo que uno tiene en su clóset, pero también es la manera en la que compran. Es como contar una historia en donde respetas lo que compras. Es ropa, pero también tiene vida.

HL: Si no está roto, no lo arregles, ¿cierto?

SS: Exacto. Ahora solo estoy esperando a que Urban Outfitters copie mi colección. Es un halago, de todos modos.

Text and interview: HEARTTLEIGH LITTLE 

Introduction: MICHAELA DOSAMANTES

(ENGLISH VERSION)

Scott Stevenson was a friend of mine. We worked together, closely, intensely and humurously, he always had a great smile and found a way to make us all laugh. His passing was very close to my heart, so I really wanted to use this opportunity to talk about what he meant to us in the fashion community in NYC. Our online editor, Heartleigh LIttle had a chance to discuss with Scott before he passed away, I am glad to be able to share this with you. 

-Michaela Dosamantes

I first met Scott on set, shooting with Carine Roitfeld. He was slashing through industrial garbage bags that would later be sewn into garments and draped around models. I had heard around the office of ‘Scott the Tailor,’ - a name that suggested airs and graces. But he had an infectious laugh and easy manner. We bonded quickly. Over three years and dozens of early-morning call times, I learned about Scott through our brief work interactions. He was full of unadulterated optimism.

In November, I caught up with the late 28-year old Wisconsin native following the launch of his eponymous label. His first and last collection is 16 pieces of Americana meets ultra femme Parisian couture, in lace adorned skirts, dresses and tops made of repurposed vintage and French silks. His designs wax nostalgic on forgotten memories, in a Disney princess clad bomber jacket and a Budweiser t-shirt with barely-there white lace to name a few.

What was intended as a quick explanation of the collection, turned into three hours of ‘fashion existentialism,’ analyzing our raison d’etre in this industry. Nonetheless, his passion dominated any cynicism brought up. Scott and his work were one and the same; irreverent and fabulously chic.  

Heartleigh: This wasn’t your first collection?

Scott: Yes, but this was the first one where I had a larger grasp of what I actually wanted to do. It’s a more mature take on clothing. For me, it’s cathartic. It’s a process of figuring out ‘what do I want and how do I translate that to what other people want.’ It’s rationalizing those ideas.

HL: What was your thinking behind the collection?

SS: It started with Carine [Roitfeld] being like, ‘you need to do something.’ And that was really motivational. One of the problems I’m bumping into right now is that I didn’t expect anyone to actually like the collection. Not that I didn’t think anyone would like it, but I didn’t think I’d be getting orders from random strangers. Really the rationale behind the collection was ‘I’m just going to make things that I like.’ There’s so much fashion that exists right now because people are trying to do something new and pushing these ideas that fashion people would want or a very select audience would want, but that doesn’t really thrill me. There’s an idea that being commercial means that your pieces aren’t original. But I just don’t really grasp that divide. More or less I wanted to make it autobiographical. Start with me, what I love, and what I’ve always loved.

HL: It felt super Wisconsin. From someone who knows Wisconsin, it felt so familiar.

SS: [Laughs] I think it’s fun. It’s irreverent. It feels very middle America. It has a vintage, Americana, down-home kind of vibe. At the end of the day, you’re very much a product of where you come from. Everything is made from repurposed things. It’s almost like a disguise. People don’t realize that the Harley Davidson dress is made from an old t-shirt I loved. And the lace on the Budweiser t-shirt is made from a wedding veil I made my friend.

HL: It seems like your best work came out when you were reclusive.

SS: That’s me. I’m not a hermit crab. But it takes a lot of time when you’re doing things alone. At the end of the day, if I were trying to balance a work life and a social life, I don’t know if my work would end up being successful. I’m not against it, I think a lot of designers work alone. There’s this perception that the fashion world is going out and partying all the time, but a lot of people aren’t. Designing this collection right now is almost self- actualizing. My goal for the year is that I want to get closer to self-actualizing – it’s totally absurd. Not that it’s impossible, just difficult.

HL: It’s a lofty goal.

SS: You gotta set the bar high.

HL: Do you haveanyone consulting onthis collection?

SS: It’s an interesting mix at the moment. My friends come through and I show them everything. Ill send them pictures and stuff. It’s good to gauge people’s reactions. It’s important to talk to women about what they want. Menswear doesn’t really thrill me. I love making things for myself, but that’s because I know myself.

HL: I think that’s an issue with a lot of collections designed by men. They don’t understand how a woman feels in her clothes.

SS: The idea of making clothing that doesn’t look good, that just doesn’t work for me. Too post-modern. I’m not there yet.

HL: There’s also so much changing at the moment. See now buy now...

SS: One of the things that doesn’t impress me about fashion is that people want to see things one way. It’s not true and it’s really closed minded. Especially for an industry that’s based on change. There are ways to do everything and what’s your way? My way right now is me and a couple friends are going to sew the pieces that have been ordered because that’s the only way I can do it. Building from there, it’s figuring it out as I go along.

HL: How do you pay the bills?

SS: It’s super real. That’s what I’m dealing with a lot of these days. Balance is a very unbalanced word. I more juggle everything between tailoring jobs, I have people who buy custom pieces, mainly wedding dresses, and also I do alterations. It’s actually really informative. It’s an education that’s time consuming. At the end of the day, everything I do is sitting in front of the sewing machine. It’s all coming from the same talents and skills.

HL: Do you foresee more celebrity work on the horizon? 

SS: I actually just finished some custom pieces for Gaga and she borrowed a few things from the collection as well.

HL: How did that happen?

SS: Actually, it’s pretty fun. Her stylist [is] Brandon Maxwell [and] his assistant followed me onInstagram and Ifollowed him back notknowing who he was. He asked me if I wasinterested in doingcustom. And I was like,‘Yes. Duh!’ It’s reallycool. Because one of thehardest things [as adesigner] is to convincepeople that you have apoint of view, if youdon’t have any work. Soactually putting [alookbook] together hasbeen really good ingiving people an idea ofwhat I can do. It’s ajumping off point ofgetting to see what I’minto.

HL: What do you want to do next?

SS: I guess really just keep building everything up. It is all real, but parts of it feel fake. Maybe that sounds bad. But everything right now is just me. Me hustling to set. Coming back and fixing some skirt someone’s paying me to fit for them. Managing projects I have in my studio. Trying to balance all those things out. I just want to keep making collections and I love doing custom work as well. So building all of those things and getting more people involved with me would be great. Not because I don’t want to do the work, but it’s just crazy to try and do it all yourself.

HL: Do you think your role as designer now is more multi-hyphenate?

SS: Honestly I would hope so. Unless you have money, most people starting out really have to start out with making things out of nothing. Sharing your point of view and getting things to be interesting on a tight schedule and an even tighter budget. I also hope there’s a new wave of designers coming that also care about making clothes. Maybe that’s just a New York thing, but I encounter a lot of people who just like to draw the clothes and when it comes to actual construction – that’s someone else’s problem. That’s never been me. Part of how I come up with ideas and learn things is through the process. So if I removed that process... I also don’t like my drawing hand. I get caught up in the idea of how it will look in real life.

HL: So, how do you build a garment?

SS: When it comes down to me making a collection, I just have it. On Monday, I laid out my whole next collection. But it’s not anywhere but my head. That’s how it should be though, so there aren’t any rules when it comes out. I like to work with how it actually happens when its in real life. I’ll sketch little things if I want to remember an idea. I’m just not obsessed with that process. But if you have other people wondering what you’re doing, you need to be able to show something.

HL: Do you use references?

SS: That’s actually one of the reasons I don’t pay much attention to [other] fashion, it’s not that I don’t care. But...I had my star chart read the other day. And one of my combination of signs is something that’s really important to me. Do you know that idea of Imposter Syndrome? It’s kind of a mental condition that you never give yourself credit for your own ideas because you think someone else gave it to you. My star signs lead to that kind of emotion for me. So if I see things, I have a way of recalling them that later if I recall them I am automatically gonna be like, ‘Oh, fuck. This has been done before’. It resonates to me as if it’s a copy.

HL: Have you tried meditation?

SS: That’s a little difficult for me. If I do a great yoga flow, I can definitely get into a good five-minute meditation. I go to the gym in the morning so that’s my meditation. I look for other ways to help me turn my mind off. It sounds silly, but I just started reading. That sounds so dumb!

HL: What are you reading right now?

SS: A book called The Wayfinders. It’s about how ancient civilizations are really important to the cultures of our world. How the vastness of what we think we know doesn’t even compare to what people have known before us for a millennium. It makes me sad.

HL: It’s odd, isn’t it? Finding your place in this modern world.

SS: This may sound dramatic but a lot of my work is actually about this. I find that I don’t necessarily always relate to the world that we live in. It makes me sad – I don’t make sad clothing. I’m not about feeling energy and then throwing it right back. But it is about a consciousness of sorts.

HL: It’s nostalgic. That’s what I felt when I first saw the lookbook. I remembered my grandpa and it’s a feeling of being back some place, in a memory.

SS: That’s exactly what I wanted. Those memories are what people relate to, but even more importantly is that it’s an energy people relate to. Because ultimately I’m not going to make clothing that everyone wants, but I might be able to make things that influence other people on a subconscious level. I think that’s more interesting sometimes, than to be so blatant about it.

HL: So will your next collection be a complete departure from this?

SS: Actually no. I don’t want to do that. I already have about 10 collections planned out in my head. So right now I’m just figuring out how that story goes. This next collection is the same girl, but she’s going somewhere else. And the next. I like the idea of shooting a lookbook that’s three seasons worth of clothes but they all work together. So everything is restyled and looks amazing still. People talk about wardrobe dressing, but that’s how a lot of people shop. It tells a story of respecting what you buy. It’s a garment but it also has a life.

HL: If it ain’t broke, don’t fix it, right?

SS: Exactly. I’m just waiting for Urban Outfitters to knock off my collection. It’s flattering, though. ♦