Madrid Fashion Week

Desde los tiempos de Cristóbal Balenciaga, Elio Berhanyer o Manuel Pertegaz, la moda española ha sido siempre un referente internacional. Ahora, Madrid pierde esa esencia afrancesada y clásica para presentar en sus pasarelas nuevos diseños que rompen esquemas, olvidan géneros y renuevan el concepto de vestir bien.

Lo vimos en septiembre, pero no como ahora. Palomo Spain dio que hablar con una colección que respiraba erotismo, ambigüedad, lujuría… una explosión de mente abierta aplaudida por millenials y profesionales. Casi como la edad de este diseñador, la firma Duyos celebraba su 20 aniversario ganando de nuevo el premio a la mejor colección. El madrileño consiguió emocionar reuniendo a las top models españolas de los últimos treinta años, como Nieves Álvarez, Judit Mascó, o la actual, Marina Pérez.

The 2nd Skin Co traslado su imaginación hasta Asia con sus diseños inspirados en la delicada porcelana china. Jorge Vázquez volvió a conseguir que su puesta en escena fuese la más compartida en redes sociales. Un circo con flores y tiovivos acompañaron a una colección en la que vestidos, trajes y prendas de cachemir en tonos rosas, rojos y mostazas, no consiguieron sacar a Vázquez de su línea. Tampoco lo hizo Juan Vidal, Juanjo Oliva o Ion Fiz, con una estética en la que arriesgarse estaba prohibido: colores ahumados, estampados, maxicomplementos y una amplia gama de colores.

El print más rebelde fue la clave de la colección de Alvarno, acabada en bordados y cristales inspirada en Egipto. Diferente a los diseños inspirados en una mujer urbana y cosmopolita en clave sport chic de Jesús Lorenzo. Aunque la revolución de la mujer se vio reflejado en los diseños de Maya Hansen o Ana Locking, con prendas clásicas como el corsé, colores suaves y vestidos de neopreno y lúrex con inspiración masculina.

Madrid como cultivo del “moderneo” más radical, de los consentidos millenials y de las ganas de hacerse oír, no olvidó, gracias a David Delfín, a quien lo fue todo para él, Bimba Bosé.

Esas ganas de vivir el momento, de cambiar lo establecido y de dejar volar la imaginación fuera de nuestras fronteras, han sido los ingredientes principales de una pasarela cada vez más joven y revolucionaria.

- JAVIER MATEO

MADRID FASHION WEEK (English)

Since Cristóbal Balenciaga, Elio Berhanyer and Manuel Pertegaz, Spanish fashion has been an international reference. Now, Madrid has finally shaken its classic French essence to introduce new designs on the runway, breaking free from the established while renovating the well-dressed concept.

We kind of saw that back in September, but not like what just happened. Palomo Spain brought an interesting conversation to the table with a very erotic collection; an open-minded explosion that has been applauded by both millenials and professionals. Duyos, who celebrated its 20th anniversary, was recognized with the Best Collection Award. The Madrid-born designer cast some of Spain’s top models for this show. Among them, the guests spotted were Nieves Álvarez, Judit Mascó and Marina Pérez.

The 2nd Skin Co found inspiration in Asia, developing their new collection around traditional Chinese ceramics and porcelain. Jorge Vázquez once again turned out to be the most popular name in social media. The show’s venue, a circus-like location adorned with flowers matched with a collection were dresses, suits and cashmere pieces in pink, mustard and red stuck to the brand’s DNA. Juan Vidal, Juanjo Oliva and Ion Fiz played it safe, deciding not to take the risk this season, going with prints, maxi-pieces and a wide range of colors.

The most rebellious print was the one behind Alvarno’s collection, where embroidery and crystals together were inspired by Egypt. On the contrary, Jesús Lorenzo chose a sporty-chic attitude for this season, designing pieces for a more urban woman. The most notorious revolution this season was seen through Ana Locking and Maya Hansen, who used classic pieces such as the corset, soft colors and neoprene dresses with a manly attitude.

Madrid is seen as an incubator of the modern, the radical and the very-spoiled millenials did not forget about Bimba Bosé, thanks to David Delfin who would consider her as his biggest muse.

To live in the moment, to change what’s been established, and to set everybody’s imagination beyond frontiers were the main elements on a runway that becomes younger and more revolutionary season after season.