Bocanada de aire

Charla con David Koma, director artístico de Mugler

Para David Koma, convertirse en diseñador es algo con lo que soñó desde niño. Hoy, a sus 31 años, el pionero modisto georgiano, criado en Rusia, es ya un líder a seguir en la industria. Su exitosa marca, iniciada en 2009, combina la femineidad con un toque de artes plásticas y un notorio coqueteo con el mundo del arte. Desde entonces, Koma se ha ganado los corazones de las mujeres en todo el mundo. En 2011, obtuvo el innegable reconocimiento de la industria cuando lo nombraron director artístico de la casa Mugler.

Solar entrevistó al diseñador en la sede de Mugler en París, durante el primer día de la Semana de la Alta Moda. Vestido de negro de pies a cabeza, Koma es alegre, tiene presencia y transmite energía. Sin desperdiciar un segundo, comenzamos directamente la charla...

Hay una cita tuya que me fascina: “Mi primera inspiración es el cuerpo de la mujer. Mi ropa se basa en las líneas y en las curvas del cuerpo”. ¿Cuál es tu concepto de femineidad y cómo afecta a tu diseño?

Para mí, este concepto sería una mujer muy natural, que se sienta cómoda con su cuerpo. Cuando puedo sentir esa confianza y ese amor por una misma, de inmediato me siento inspirado. No importa la talla o la figura; esas mujeres brillan solas.

Vives entre Londres y París, donde tienen su sede David Koma y Mugler, respectivamente. Se habla mucho de la carga de trabajo y el estrés que tienen los directores creativos que están a la cabeza de las grandes casas de moda. Tú pareces lidiar con ello con mucha ligereza y optimismo. ¿Cuál es tu secreto?

No hay secreto. Para ser honesto, hay tanto trabajo ya y tantas dificultades que si no piensas de manera positiva, no vale la pena. Siempre doy lo mejor de mí. Desde muy chico había soñado con dedicarme a esto, tener mi propia marca, ser director creativo de Mugler. Estudié en Central Saint Martins con estos sueños en mente, y he trabajado demasiado para lograrlo. Ahora que lo tengo, intento ser agradecido con el universo. Quiero disfrutar esta vida tanto como sea posible. De ahí viene mi optimismo.

Frecuentemente se dice que lo más difícil del acelerado ritmo de la moda es cómo renovar la inspiración en cada colección. En tu caso, ¿cómo mantienes vivo ese proceso creativo?

En efecto, hoy todo sucede demasiado rápido y no hay tiempo para investigar en profundidad o adentrarse en las colecciones como se hacía cuando solo había dos al año. Es cierto que entonces se tenía más tiempo, pero creo que también depende de cómo se organice el tiempo y de lo fuerte que sea tu equipo. He tenido la inmensa suerte de tener un equipo verdaderamente increíble, precioso. Pero no creas que todo fue siempre así; cuando empecé era algo difícil, pero ahora, después de unos años, ya me he acostumbrado. De verdad que ahora ya disfruto este ritmo tan apresurado. Creo que todo lo que podría decir es que encontramos un ejemplo maravilloso en el señor Karl Lagerfeld: si él puede hacerlo, ¿por qué nosotros no?

¿Cuál es la diferencia entre la mujer de Mugler y la de David Koma?

El enfoque que yo adopto para diseñar la colección es distinto. Son dos ciudades diferentes, dos equipos diferentes. Creo que la mujer de Mugler tiene la mente más en los negocios. Me has hecho una pregunta difícil, porque para mí está muy claro pero es complejo de explicar; sería más sencillo detallarte todo el proceso de diseño. En términos de estilo, Mugler es una casa grande con un hermoso legado. Cuando diseño para Mugler, mi papel es guiar ese legado hacia la mujer moderna. Sin embargo, en esa casa ya hay demasiada identidad dentro, y la manera de trabajar es completamente diferente a como lo hacemos en mi marca. Con David Koma, es un poco más joven y más traviesa.

¿Qué tipo de mujeres te inspiran? ¿Tienes alguna musa?

Me inspiran las mujeres fuertes. Es una combinación de varios elementos. Me interesa mucho que una mujer sea exitosa en su vida y en su carrera, que tenga una chispa especial en los ojos. Cuando una mujer logra sus objetivos en la vida, comienza a comportarse y a verse diferente. Ese es el tipo de mujer que busco.

¿Cómo ha cambiado tu visión de la mujer ideal en los últimos años?

La esencia de lo que amo en las mujeres sigue siendo la misma, pero creo que han sido las propias mujeres quienes han cambiado los hábitos y el comportamiento. Hoy se viaja demasiado, el mundo está más unido, hay menos fronteras. La mujer es, por lo tanto, más activa, necesita ser más flexible con las comodidades que tiene y con lo que vive a diario. Esas cosas influyen en mi manera de diseñar. A mí me encanta la mujer en zapatos de tacón altísimos, pero a veces el estilo de la vida real de las mujeres te hace optar por el calzado plano u otras alternativas más cómodas.

Has vestido a muchas celebridades, como Lady Gaga, Beyoncé, Rihanna, entre otras. La lista es sorprendente. ¿Hay alguien a quien te gustaría vestir al que aún no lo hayas hecho?

Con toda franqueza, no. Cuando diseño, nunca pienso en estar vistiendo a una celebridad. Hago lo que me gusta; es una manera de expresarme a través del diseño. Cualquiera que encuentre mi trabajo atractivo y adecuado para ella me hace verdaderamente feliz.

Decidiste ser diseñador cuando tenías 15 años. Tu sueño era estudiar en Central Saint Martins y llevaste ese sueño bastante más lejos de lo esperado. Si pudieras darte un consejo a ti mismo cuando tenías 15 años desde la experiencia que tienes ahora, ¿qué te dirías?

Me diría que lo estoy haciendo todo bien (se ríe). Soy ese tipo de persona. Por lo general, en mi vida y en mi trabajo, me he arrepentido o me he sentido infeliz sobre ciertas cosas, pero una vez que las termino y miro hacia atrás, siempre me siento orgulloso de lo que he hecho. Soy perfeccionista y pongo lo mejor de mí a cada paso. Sé que cualquier cosa que haya hecho no habría podido quedar mejor, porque confío en que di todo lo que había en mí. Por eso me diría a mí mismo que lo estoy haciendo bien.

¿Cómo relacionas la moda con el arte?

Me encanta pintar, aunque ya no tengo tiempo para hacerlo. Desde niño, siempre me expresé a través de la pintura, el dibujo o la escultura. Elegí la moda como un medio para expresarme. Creo que el vínculo entre la moda y el arte es muy estrecho; es una manera de expresarte como artista.

Tus padres querían que fueras jugador de tenis. ¿Aún juegas?

Mis padres realmente querían verme convertido en un jugador de tenis. Los deportes en mi familia son todo un tema; mi padre era jugador de fútbol, mi madre gimnasta y mi hermano resultó tenista. Yo juego desde los cinco años, de modo que conozco el deporte. El éxito de un tenista se mide sobre la base de si logra llegar a Wimbledon o no. Por supuesto, yo no decidí dedicarme al tenis, pero hace unos años la Asociación de Tenis Femenino [WTA, sus siglas en inglés] me pidió que vistiera a algunas jugadoras. Conocí a Maria Sharapova; soy su gran admirador, ella es el tipo de mujer que me inspira. La vestí a ella y a otro par de mujeres, me invitaron a Wimbledon y me vi rodeado de todos los jugadores estrella. Recuerdo haber escrito a mi padre: “¿Lo ves? También se puede llegar a Wimbledon por otras puertas”. Estaba muy contento.

Cuando de moda se trata, la femineidad viene en muchas formas y tallas. En unas pasarelas encuentras a mujeres demasiado delgadas, sin caderas, y en otras se pueden ver muchas más curvas. ¿Te parecen más atractivas algunas en particular?

No usaría esa palabra, porque para mí se trata más de una visión. Las modelos que me gusta entrevistar para contratar en la pasarela a menudo son muy altas y delgadas. Creo que tiene que ver con mis bocetos: así las modelos tienen las figuras como las imagino en mi proceso creativo. Con las mujeres que elijo, intento dar vida a esos bocetos. Todas las chicas de la misma estatura, con las mismas proporciones... Parece casi como…

¿Un ejército?

Sí, de alguna manera. Me gusta la uniformidad. Creo que todas las formas y figuras son atractivas, pero en la pasarela me gusta tener la visión completa de 30 chicas casi idénticas. Me encanta eso.

Trabajas mucho. Pasas el tiempo entre dos ciudades, entre dos equipos. ¿Cómo te liberas? ¿De qué manera logras escapar?

De una manera pésima. Para mí, la única forma de bloquear todo lo demás es relajarme viendo series de televisión. Ahora mismo estoy viendo Orange is The New Black.

- NATALIA BONIFACCI

Fotografía: GIASCO BERTOLI 

Realización: AUDREY TAILLÉ