Paris Fashion Week

París, mi amor. Cada temporada, esperamos con ansia a que la capital francesa termine con gracia la locura del mes de la moda. Eso dicho, el espectáculo fue más grande que nada (recordemos a Karl Lagerfeld lanzando un cohete en el Grand Palais) lográndonos distraer del sombrío tono que se ha apoderado de las colecciones de otoño-invierno 2017.

Fueron las súper casas de moda como Loewe y Balenciaga las que se encargaron de llenar sus locaciones de sillas musicales y paredes cubiertas en logos, respectivamente. Otro de los nombres que se dio a notar fue Miu Miu, en donde la colección pastel de Miuccia fue presentada en un lugar tapizado en fake fur violeta.

Para diseños más edificantes, concentramos nuestra atención en algunos de los talentos más queridos en la industria, que aun están desarrollándose. Para Off-White, Virgil Abloh (quien se rumorea es el próximo director creativo de Givenchy) presentó “Nothing New,” una versión reinterpretada de colecciones pasadas con piezas bien diseñadas, sin olvidar su ya conocido branding (algunos de sus zapatos estaban marcados con la frase “for walking") Jacquemus continuó inspirándonos con su visión francesa y chic con gorros, mangas pronunciadas y sastrería perfecta.

En esencia, los shows parisinos nos hicieron pensar sobre la posición que la moda ha tomado en un mundo en medio de la crisis. Varios diseñadores están al tanto de las situaciones políticas en la que nos encontramos, pero también diseñan bajo su propia razón de ser. El éxito de una colección ahora se basa en la habilidad de esta en identificarse con lo que está ocurriendo. Ciertamente, la moda está alcanzando nuevas profundidades esta temporada.

- Heartleigh Little

Paris Fashion Week (English) 

Paris, mon amour. Every season, we look forward to the French capital as a closing statement of sorts, a beautifully tied bow on the madness and mayhem that is fashion month. That said, it was spectacle over sartorial satisfaction (see Karl Lagerfeld launching a rocket in the Grand Palais) providing us with some much needed distraction from the somber and reflective tone that’s weaved its way through the FW17 collections.  

It was the buzzy megabrands like Loewe and Balenciaga that set the scene with a pitch-black game of musical chairs and wall-to-wall logos, respectively. One to also note was Miu Miu, where Miuccia’s collection of kitsch pastel layers were shown in a space covered fully in violet, Sesame Street shag. 

For uplifting design, we shifted our focus onto industry darlings still in their naissance. At Off-White, Virgil Abloh (rumored to succeed Tisci at Givenchy) presented “Nothing New,” a slightly nuanced version of his past collections with well designed separates, but not without his signature clever branding (shoes were labeled “for walking”). Jacquemus continued to inspire us with his chic take on provincial French-ness with cloche caps, puffed sleeves, and topsy turvy tailoring.

In essence, the Parisian catwalks urged us to rethink what place fashion has in a world in such crisis. Many designers are contemplating the political disarray and war-torn era we’re in, but also their own raison d’etre. The success of a collection now hinges on whether or not their material distillation of thought can match the pulse of the moment. Certainly, fashion is reaching new depths this season.