ConocerSolar Magazine

Encara tus demonios

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Encara tus demonios

Kina Malpartida después del cuadrilátero

Sus ojos nigérrimos te radiografían, desde sus 176 centímetros de altura y 36 años de edad, de arriba abajo. Te penetran sin juzgarte. Son pura vida. “En lo primero que me fijo en un hombre es en sus ojos. Y si es una mujer, en su palabra”. Esos ojos también transmiten el vértigo de los que han vivido la oscuridad de cerca. Comunican al alma frágil y herida. 

“Con la muerte de mi padre se acabó mi mundo. Fue tan fuerte que no pude sufrirla. Mis hermanos cayeron y yo, como un imperativo, no pude derrumbarme. Tenía 15 años”. Su padre fue Óscar Malpartida, tricampeón nacional de surf fallecido en un accidente de paracaidismo. Con su madre, la top model Susy Dyson, portada perfecta en Elle y Vogue, no pasaba mucho tiempo. “Siempre nos llevamos mal”. Agujero negro existencial, expulsión del colegio más elitista de Lima en el que estudiaba y libertad infinita en el balneario de Punta Hermosa. La oscuridad como el camino del héroe para renacer con más furia y dignidad. “Viví cosas duras y aprendí a perder mi ego. Toqué fondo, renací y, tras terminar el colegio con honores, me fui ocho años a Australia”. Ha lavado autos, yates, abuelos, limones y niños, y de su padre le quedó la pasión deportiva. Karate, tenis, baloncesto, natación, fútbol —“sin canilleras y contra hombres”— y surf. Como su amiga, la campeona mundial Sofía Mulánovich.

“Un enamorado me mostró el boxeo y me encantó la sensación que experimenté”. Terminó estudios de administración de restaurantes en Queensland y se dedicó a ese deporte. “Puse una foto de Sofía en mi habitación y me dije: «Ahora voy a ser campeona del mundo del boxeo». Nadie daba un centavo por mí”. Se mudó a Estados Unidos y lo logró luego de seis años de disciplina, en 2009, conservando el título de superpluma hasta su retiro en 2012. Urbana y esteta, le gustan las zapatillas deportivas grandes y las ropas de baño pequeñas. Quiere tener hijos, y cinco tatuajes irrumpen la continuidad de un cuerpo espigado y fibroso: Live and give the best of your ability. Give and forgive.

El boxeo le catapultó al público peruano y, de ahí, saltó a la televisión con el programa Esto es guerra. Todos los días aprende bailes de salón, porque su deseo es hacer cine y teatro. “He practicado deportes muy varoniles. Ahora quiero que mi cuerpo se mueva de manera más femenina”. Mientras tanto, pone sus ojos negros en la moda con su línea FAYD. CO (face all your demons). Solo quien encara sus demonios, quien navega por sus partes más oscuras y luminosas, quien escucha su voz interior, puede ser plenamente libre.

Texto y Fotografía: I+M